Y ahora en vez de hombres, había solo voces, 2021

Las esculturas sonoras que integran el proyecto Y ahora en vez de hombres, había solo voces nacen a partir de una exploración de la dominación de la era tecnológica, plantea preguntas sobre la vida, el Antropoceno, la muerte, el paisaje poshumano y por ende nuestra forma de acercarnos al territorio. No se trata tampoco de delimitar o marcar juicios morales para el espectador, sino enfatizar ciertos detalles de la realidad. Se ha generado un cambio de panorama que es no solo visual sino también sonoro; cambios abruptos que generan constantes transformaciones y que muestran la adaptabilidad de la naturaleza. Hecho con basura electrónica, los objetos de Y ahora en vez de hombres, había solo voces, tanto como el sonido, se inspiran en el entorno natural; y aunque tienen formas similares a nidos orgánicos, la escala desnaturaliza la figura y transforma el espacio en el que se instala las esculturas. El audio, que está hecho a partir de grabaciones de sonidos de agua, es procesado y editado, remitiendo a un paisaje sonoro familiar pero distante, creando un ambiente de una realidad distorsionada, una extrañeza que apela al recuerdo de algo conocido. La extrema intervención del hombre sobre su entorno es tan excesivo que se convierte en algo totalmente distinto: un ecosistema amalgamado.

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The sound sculptures that comprise the project Y ahora en vez de hombres, había solo voces (And now instead of men, there were only voices) are born from a material curiosity and exploration of technological domination, raising questions about life, the Anthropocene, death, the post-human landscape and our way of approaching the environment. It is not about delimiting or marking moral judgments for the viewer, but rather emphasizing certain details of reality. The generated shift of panorama is not only visual but also auditive. There are abrupt changes that generate constant transformations and show the adaptability of nature. Made from electronic waste, the objects, as much as the sound, are influenced by the natural environment; and although their shapes are similar to organic nests, the scale distorts the figure and transforms the space in which the sculptures are installed. The audio, which is made from recordings of water sounds, is processed and edited, referring to a familiar but distant soundscape, creating an environment of distorted reality, a strangeness that appeals to the memory of something known. The extreme intervention of man on his environment is so excessive that it becomes something totally different: an amalgamated ecosystem.

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